jueves, 19 de mayo de 2011

¿Se Va La Rosa Con Su Nombre?

"Esta rosa tiene el nombre prestado, nombres mudos tenemos"
Situémonos en "El Nombre de la Rosa" de Eco. Hacia el final del libro, Adso, ya maduro, a muchos años del incendio que dejó destruida la abadía, regresa a Italia y decide visitar las ruinas que quedaban de la vieja abadía. Envuelto en malancolía, observa todo a su alrededor, hasta se detiene a observar aquella pintura que tanto le había llamado la atención en su juventud; solo quedaba la mitad de aquella portada, como si el destino le estuviera diciendo que al final eso solo era materia corpórea, y por lo tanto perecedera, y que como ocurre con todo lo material, ya había llegado a su fin. Se dá cuenta Adso de que no se puede desafiar al tiempo y que las cosas creadas, al final se destruyen, perecen.
[...]"Cuando mas releo esa lista, mas me convenzo de que es producto del azar y no contiene mensaje alguno...un inmenso acróstico que no dice ni repite otra cosa que lo que aquellos fragmentos me han sugerido, como tampoco se ya si el que ha hablado hasta ahora he sido yo, o en cambio han sido ellos que han hablado por mi boca....Y es duro para este viejo monje, ya en el umbral de su muerte, no saber si la letra que ha escrito contiene o no un sentido oculto, ni si contiene mas de uno, o muchos o ninguno...me hundiré en la tiniebla divina, en un silencio mudo...estaré en el fundamento simple, en el desierto silencioso donde nunca ha existido la diversidad... Caeré en la divinidad silenciosa donde no hay obra, ni imagen. Hace frío en el escriptorium, me duele el pulgar. Dejo este texto, no se para quién, este texto que ya no se de qué habla: stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus"[...].
Adso se cuestiona por el valor significativo de las cosas, se cuestiona hasta su propia existencia, ¿consiste la Rosa en una mera categoria mental?. Los platónicos dirían que si una plaga borrara de la faz de la tierra todas las rosas para siemple, éstas seguirían existiendo. ¿Y el ser humano?. Lo que existe en la realidad de hombre no es otra cosa que seres individuales que tienen un modo de ser, que los caracteriza como humanos. La naturaleza de nuestra intelección es tal, que captamos mentalmente la semejanza de los seres que existen a nuestro alrededor y forjamos una imagen de ellos, por lo cual una vez que se destruyen podemos seguir representándonos esa imagen. Por este motivo Adso a pesar de que la pintura en la portada ya no existiera podía seguir representándosela. ¿Existirían las rosas si ya no quedaran rosas en este mundo?. Por supuesto que si!. Porque el significado de rosa no se pierde, es en él, en donde se encuentra la esencia, y he ahi la explicación de la ultima frase que cierra el libro, la rosa de ayer, que puede ser la abadía de ayer, o el hombre de ayer, no son mas que meros nombres a los que nos aferramos, y por eso les seguimos dando existencia a esas cosas. ¿Esta queriendo decir Adso que en la eternidad divina, en donde ya no hay tiempo, desaparecen también los significados?,¿acaso ese no-tiempo,ese no-lugar, ese no-ser pierde también todo tipo de significación?. "stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus", "la rosa del ayer permanece en el nombre. Nos aferramos a meros nombres". Tal vez se está dando cuenta de qué tanto esa rosa, que ahora es parte del ayer, como "lo medieval" que ahora está en ruinas, van a pasar a ser meros nombres a los que nos aferramos.

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