jueves, 22 de septiembre de 2011

LA DAMA EN SILENCIO


Resurgiste de la Tierra,
Cual paloma rota su ala
Quemaste en vida tus recuerdos
 Con la sed de tus mañanas                                                   

Probaste la sal del infierno
Llena de azufre esta tu alma
Cual satánico silencio                                                
Rompió en llantos vida amada

Hoy que supiste reaccionar
Odiando cada línea de tu palma
Refregaste tus ojos negros
Esperándolo con ansias

Triste vida la que lleva
Aquel caballero en su cama
Triste vida la de esta dama
Que lo espera siempre calma

Vacío esta su cuarto
Vacía esta su alma
Vacíos están sus recuerdos
Vacías están mis mañanas

Pobre el caballero y pobre su dama
Que en el resurgir de su alma
Lo espera siempre en silencio
Lo espera siempre con calma

Carla Melisa Navazzotti

viernes, 16 de septiembre de 2011

RECIPROCIDAD

"EN TODO IDILIO UNA BOCA HAY QUE BESA
Y LA OTRA ES BESADA"

M.Benedetti

Parece ser que la mayoría de las veces los seres humanos cuando se trata de relaciones entre pares, ya sea relaciones de pareja, de amistad, familiares, etc. No podemos encontrar un punto medio entre el confrontar y el ceder. De cualquiera de las dos formas siempre una parte termina perdiendo y a veces hasta pierden las dos.
 En los negocios siempre se trata de negociar llegando al win/win en donde las dos partes terminan satisfechas, pero cuando hay sentimientos de por medio uno de los dos aunque omita decirlo en voz alta siempre termina lastimado, enojado o simplemente se va caminando con un sabor amargo en la boca.
Es que ése es el momento en que nos preguntamos ¿hasta qué punto estoy dispuesta a ceder por el otro? O ¿Por qué nunca me vuelve todo lo que yo doy? O, más simple y sencillo aún ¿Por qué me exigen o me ponen en la obligación de dar lo que ellos mismos no están dispuestos a darme? Y he aquí una gran verdad ¡LA RECIPROCIDAD ES NECESARIA! ¡NO NOS ALCANZA CON EL YO TE QUIERO!. Porque de alguna manera uno llega a pensar que si tanto me quiere entonces, ¿por qué no lo demuestra?
Todos tenemos a alguien que no deja nunca sus cuestiones o intereses personales de lado por nosotros, entonces surge otra pregunta: ¿es lícito el egoísmo en una relación que involucra sentimientos?, ¿Hasta qué punto una persona egoísta que no ofrece nada puede relacionarse con otros? Lamentablemente ésta reflexión no tiene un final muy feliz, o por lo menos no lo encuentro yo, porque una vez pasamos por buenos, otra vez pasamos por tolerantes y finalmente si la cosa sigue unilateralmente pasamos a ser otra cosa: “IDIOTAS”. Y calculo que a éste término nadie llega demasiado feliz. Porque aunque decidamos callarlo, ¡SIEMPRE NOS QUEDAMOS ESPERANDO ALGO A CAMBIO!.