Escuche hace mucho una anécdota en la que alguien (no
recuerdo bien quién) contaba cómo el Polaco Gogeneche había conocido a su
mujer. Resulta que estaban en un bar (de esos tangueros, imagínense), y el
Polaco estaba apoyado en la barra; en eso se le acerca una mujer (para todo esto,
imaginen también la cantidad de mujeres que habría ahí…), y le dice: “Yo no seré
la mina más linda del mundo, ni la mejor, pero puedo ser una compañera
excelente”. Y el Polaco, de entre todas las minas que se le acercaban, la
eligió a ella.
El punto al que voy con ésta anécdota, es que él comprendió el
concepto de “pareja”…¿qué es una pareja en definitiva, si no es alguien que va
a tu lado?¿Alguien que va emparejado a vos?¿Alguien que te acompaña?. Hoy me
quedé pensando en esto bastante tiempo, no por casualidad, sino por varias
experiencias, tanto propias como ajenas que me llevan a pensar que ya no
tenemos en claro (perdón la palabra) ¿Por qué carajo estamos con quién estamos?¿Por
qué elegir a alguien que no nos acompaña?¿Por qué elegir a alguien que por el
contrario, a la hora de “ponerle el pecho a las balas sale huyendo”?. Y ojo,
ésta también es una autocrítica, no vayan a pensar que yo soy tan superada que
nunca me paso!. Pero lo cómico de esto, es que nos seguimos tropezando siempre
con la misma piedra, volvemos a elegir mal una, y otra, y otra vez. Vamos de
decepción en decepción, porque lo que buscamos en realidad es eso, algo tan
liso y llano como un compañero, después me pueden venir también con toda la
historia del amor, del sexo y de mil cosas más (coincido, no lo dejo de lado,
esas cosas también son importantes); pero hasta qué punto sirve el sexo sin
amor, y hasta qué punto sirve el amor si cuando más te necesito te vas… Y Uds.
me pueden preguntar ¿Si huye, amaba?. Qué se yo!; no soy experta, pero supongo
que los cobardes también se pueden enamorar…
“Almita herida”…Si parece escrita para la ocasión:
Yo te amé un
otoño ya lejano
con el fuego azul de mi pasión,
y hoy traigo tu recuerdo de la mano
-crepúsculo lontano-
fantasma de mi corazón.
con el fuego azul de mi pasión,
y hoy traigo tu recuerdo de la mano
-crepúsculo lontano-
fantasma de mi corazón.
Ibas
caminando hacia el misterio.
Yo salí a su encuentro y te alcancé...
Triste, cruzabas por la vida
y al ver tu almita herida
te acompañé...
Yo salí a su encuentro y te alcancé...
Triste, cruzabas por la vida
y al ver tu almita herida
te acompañé...
Fue un loco
amor
el que sentí por ti...
Entre mis brazos te vi
que agonizabas con mis besos.
Cuánto duró
tu amistad y tu amor... no lo sé...
Si fue toda una vida o quizá
un minuto supremo tal vez...
Tan sólo sé
que tuviste el valor de encontrar
el instante oportuno de huir
con mis sueños detrás...
el que sentí por ti...
Entre mis brazos te vi
que agonizabas con mis besos.
Cuánto duró
tu amistad y tu amor... no lo sé...
Si fue toda una vida o quizá
un minuto supremo tal vez...
Tan sólo sé
que tuviste el valor de encontrar
el instante oportuno de huir
con mis sueños detrás...
Roberto Goyeneche