“El amor mueve el mundo”, me dijeron una vez, y mentiría si no confesara que mi propio escepticismo me llevó mas de una vez a descreer en esa afirmación. Quizás sea porque al pensar en esa palabrita de cuatro letras nos remitimos a pensar en las relaciones de pareja (que muchas veces dejan vestigios de tristeza en nosotros). Cuando en realidad lo que significa que el amor mueva al mundo, es que aquello que nos moviliza, que nos saca de la cama dia tras dia, que nos lleva a superar situaciones dificilísimas y salir enteros de ellas, lo que nos lleva a pelear con uñas y dientes por lo que queremos, por nuestras ideas, por nuestros pensamientos, lo que nos lleva a estudiar noches enteras para rendir un exámen, a trabajar ad honorem, a rehabilitarnos de accidentes, a elegir la vida en lugar de la muerte, a todo eso y mucho mas lo podemos llamar sin miedo y sin vergüenza, AMOR.
Muchos filósofos, psicólogos, han teorizado sobre qué es lo que lo lleva al ser humano a vivir, a realizarse como ser humano, ¿Porqué si estamos arrojados al mundo a merced de nosotros mismos seguimos teniendo esa voluntad de realizarnos?.¿Por qué si sabemos que nuestra existencia es finita seguimos luchando dia a dia para sobrevivir?.¿Qué es lo que nos hace seguir adelante?.¿Porqué no terminar ya con toda esta agonía constante?. Ya descubrimos al culminar la Edad Media que seguramente no haya ningún Dios y ningún paraíso como premio final por nuestro buen comportamiento, entonces ¿Qué es lo que nos hace seguir en busca de ese Bien? Sigo pensando que es el AMOR. Aquello a lo que Platón de manera insuperable describió en “El Banquete o del Amor” como el medio entre lo que no se tiene y lo que se quiere obtener : “lo mismo en este caso que en cualquiera otro, el que desea, desea lo que no está seguro de poseer, lo que no existe al presente, lo que no posee, lo que no tiene, lo que le falta. Esto es, pues, desear y amar”. Quizás tampoco obtengamos nunca aquello que deseamos, pero ¡no importa!, porque amar algo es el simple hecho de desearlo. El camino que recorremos para intentar obtenerlo es lo que nos distingue, nos hace diferentes al resto de los seres vivos, y porqué no, a veces hasta irracionales yendo en contra de nuestra propia naturaleza de seres pensantes. NUNCA ES TARDE, y menos aún para el AMOR.

